Es real. Los estudios salen normales porque no miden lo que está alterado: la forma en que el sistema nervioso procesa el dolor y el estrés. El Dr. Jakter lo dice desde hace décadas: el paciente no finge, le duele de verdad.
Dolor generalizado
De la cabeza a los pies, con intensidad cambiante y migratoria. Se siente en los tejidos blandos y convive con puntos sensibles a la presión.