La fibromialgia es un síndrome complejo que genera dolor generalizado, fatiga, sueño no reparador, niebla mental y sensibilidad. Quienes la padecen suelen escuchar que "no tienen nada", porque los análisis convencionales salen normales — pero el dolor es real.
Es una condición psicoemocional-somática: en su origen se entrelazan el estrés sostenido, las emociones, la alteración del sueño y la forma en que el sistema nervioso procesa el dolor. Por eso el tratamiento no puede ser una sola pastilla; necesita un abordaje integral y personalizado.
El estrés es la raíz: en la mayoría de los casos la enfermedad "despierta" después de un factor estresante —una pérdida, un divorcio, problemas laborales o un accidente—. Sobre esa raíz se apoyan causas coadyuvantes como la predisposición genética, las alteraciones del sueño, los microtraumas musculares o la deficiencia de magnesio.
Los síntomas van mucho más allá del dolor: fatiga que no mejora con el descanso (presente en más del 90 %), sueño no reparador, niebla mental (fibrofog), rigidez matinal, cefaleas, ansiedad y depresión. Cada persona presenta su propia combinación.
En la Clínica la abordamos de forma integral: medicina osteomioarticular para el dolor, ozonoterapia para la inflamación y la oxigenación, oligoterapia y nutrición para el equilibrio del organismo, campos magnéticos, y manejo del estrés y del sueño. El Dr. Jakter es autor de dos libros sobre fibromialgia y lleva décadas dedicado a este tema.